BLOG DE JAIME DESPREE NOVELAS ENSAYOS BLOG YO Encuentrame en facebook Encuentrame en facebook
xxxxxxxxxxxxxx
Facebook que estás en los cielos...

Se ha dicho que si Facebook fuera un país sería el más poblado. Pues bien, ya tiene un nuevo habitante, porque ¡me acabo de registrar!

He tomado esta decisión tras considerar los posibles beneficios y perjuicios de ser parte de una red controlada por un joven de 26 años, y desarrollada por una pandilla de informáticos (he visto su video de propaganda) con granos de acné en la cara. Jóvenes pegados a un portátil y en permanente reunión, dibujando cosas raras en una pizarra gigantesca que sólo ellos entienden.

Me he dicho que sin duda no son muy de fiar, porque da la impresión de tratarse del comedor de una universidad, pero en lugar de platos rebosantes de pasta con salsa de catchup hay ordenadores, portátiles, iphones, ipades, ireaders y toda clase de artilugios electrónicos que puedan empezar por “i”.

Pero pensándolo seriamente, ni el fundador y presidente actual, Mark Zuckerberg, ni su pandilla de “adolescentes” informáticos controlan Facebook en lo más mínimo, sino que quien lo controla es “el mercado”, lo que en cierta manera es un alivio, y una de las razones por la que me he registrado y desterrado suspicacias y prejuicios de edad.

Los desarrolladores de Facebook crean lo que exigen sus usuarios, que ellos saben perfectamente a través de los “feedbacks”, y de esta manera usuarios y desarrolladores interactúan constantemente. Es algo perfectamente razonable en la era digital y se comprende que dominen el mercado. Google hace exactamente lo mismo, pero con más agresividad tecnológica. Por tanto si Mark Zuckerberg es multimillonario se lo tiene bien ganado. No puede haber nada que objetar cuando una fortuna es fruto de la creatividad, el trabajo y el sentido de la oportunidad (si descontamos el “oportunismo”).

Pero hay dos o tres cosas que simplemente me horrorizan de esta red social (y de todas las demás): computer-dependencia, maltrato del castellano y excesiva virtualidad.

Registrarse en Facebook supone crearse nuevas expectativas; hacerse la ilusión de que pueda suceder algo nuevo; un contacto inesperado; una nueva oportunidad profesional; un nuevo romance... ¡somos tantos millones! A partir del registro cada minuto que pasa es como darle una oportunidad al destino para se porte bien con nosotros. Por esa razón está plenamente justificado entrar en Facebook cada media hora, o mejor, ¡no desconectarse nunca! En fin, que crea adición.

El otro horror que provoca Facebook es el maltrato del idioma. Los humanos no seguimos el sendero de un parque si podemos llegar antes atravesando por el césped. Por la misma razón creemos que tenemos todo el derecho natural del mundo de suprimir la “ue” si se entiende igual escribiendo “q”. Pero pongamos que yo suprimiera todas la “ue” de este texto, además de las “h”, mayúsculas, acentos, diéresis, y para hacerlo más simple, también los puntos y las comas, solo dejaríamos los emoticones, o signos como este “”, dirían con razón que es una porquería de artículo. Pues eso mismo deberíamos pensar de una “porquería de comentario” en Facebook escrito de esta manera.

Por último está el exceso de virtualidad. No es posible creerse que se puede “hacer un amigo” haciendo clic en el avatar de un amigo de mis amigos. Pero la “angustia” de que aparezca un “0” en la casilla de amigos, “¡qué pensará de mí la gente!”, provoca esta ilusoria reacción. La amistad es algo más laborioso, y es esencial el contacto físico (sensación, emoción e incluso intuición) para poder decir “¡es mi amigo/a!”.

La nuestra, la sociedad moderna, culta y progresista, es, sin embargo, una sociedad fundamentalmente solitaria, porque cada persona es extremadamente celosa de su libre albedrío, lo que es perfectamente justificable. Hacer una pila de “amigos virtuales” no compromete nuestra libertad, porque nos podemos deshacer de ellos con la misma facilidad con que los hemos hecho nuestros amigos. ¡Todo es virtual pero no verdadero ni real!

Entonces ¿para qué sirven Facebook y el resto de las redes sociales? En mi opinión para poca cosa, porque básicamente se trata de un negocio más, propio de la nueva revolución digital. Por esta razón los más beneficiados son precisamente los propios negocios en general, que las utilizan para promocionar sus propias páginas web, incluidos, sobre todo, los medios de comunicación, quienes se encargan de promocionarlos. Lamento tener que incluirme también yo, pero al menos, sin ánimo de lucro, porque en esta página no se vende ni se anuncia nada.

Las redes sociales no puede sustituir el correo electrónico, que sí tiene una utilidad real, ni las nuevas redes de video-conferencia, que también la tienen. Solo sirven para mantener una relación superficial con personas a las que “realmente” no conocemos. Por esa razón estoy convencido de que más de la mitad de las cuentas de estas redes están abandonadas, como sucede con los blogs. Al menos estos era la opinión que reflejaba una encuesta publicada recientemente por la BBC.

 

 

 

¿Pero quién diablos soy yo?
145 LECTURAS
La vida: Instrucciones para su uso
55 LECTURAS
La guerra de la seducción
114 LECTURAS
La Iglesia Católica y su sueño político frustrado
77 LECTURAS
La filosofía de cada día
140 LECTURAS
Las 10 claves de una crisis anunciada
56 LECTURAS
La imaginación de las plantas
107 LECTURAS
¿Tiene futuro la Unión Europea?
46 LECTURAS
Conocimiento vs. entendimiento
26 LECTURAS
Las causas históricas del atraso de España
35 LECTURAS
La mujer y su mundo (Visto por un hombre)
106 LECTURAS
Ser viejo sigue sin estar de moda
40 LECTURAS
Facebook que estás en los cielos...
39 LECTURAS
Juicio histórico a la Iglesia Católica
61 LECTURAS
La metafísica es fácil: Sobre el Ser
34 LECTURAS
Filosofía personal vs. filosofía académica
61 LECTURAS
background-color